22 abr. 2012

NO TENGAS MIEDO A LA OSCURIDAD… miedo lo que se dice miedo no mucho…

Hacía tiempo que tenía en mi lista de visonados esta película presentada con bombo y platillo por el a veces efectivo Guillermo del Toro. Había visto trailers en internet y parecían interesantes. Y las primeras críticas presagiaban algo bueno. Pero cuando fue estrenada en los cines resulto que fue un auténtico pufo en la taquilla y no llego a triunfar. ¿Por qué sería?.

Partimos de la historia de una niña llamada Sally Hurts que es enviada por su madre a ser cuidada por su padre Alex (Guy Pearce) que actualmente está reformando un viejo caserón con la que es su actual novia Kim (Katie Holmes).
Ya de primeras el fallo más gordo, es el absoluto desconocimiento de porque la niña es enviada con su padre. A veces te sugieren cosas como que no se adaptaba con la madre, que si tenía un psicólogo. Pero nada más lejos de eso, acaba la película y te quedas con la idea de que quizás la niña sea una antisocial que le gusta hablar con voces que salen del respiradero.

Antes de continuar me situaré al prólogo de la película que en el 1800 y algo y cuentan que le paso al antiguo dueño de la casa. Un hombre que por lo visto perdió a su hijo a manos de los seres extraños que viven en el sótano y piden dientes de niño si quiere que se lo devuelvan. Y si se comen los dientes de los niños.
Bueno siguiendo con lo que estaba decía que le el padre Alex, estaba reformando un viejo caserón junto con su novia. Curiosamente es el mismo que sale al principio de la película. La niña se dedica ir con cara de… esto es una mierda… por todas partes. Hasta que encuentra lo que parece ser el tragaluz de un sótano que no sabían que existía.

Y ya os imaginaréis que pasara cuando abran el sótano. Liberan a las extrañas criaturas y estas comienzan a hacer la vida de la niña imposible. Su padre no la creo porque por lo visto tiene algún tipo de inestabilidad mental que no explican. Tanto cuesta dar un entendimiento a la niña. No se algo que nos haga entender de porque esa forma de ser. Ya de por si ver como tus padres te usan como una pelota de tenis sería suficiente. Pero por lo visto hay más pero no llegan a decirlo. Maldita seas película explica…. ¡EXPLICA!
El segundo y último fallo de la película son los malos. Una especie de duendes muy feos, ya que son pequeños. Y se limitan a ir con objetos punzantes ya zarandearlos en aire como si fueran a comenzar una revolución. No digo que estén mal, quizás los presentan muy pronto que su aspecto es tan ridículo que no terminas de sentir un temor por ellos. Eso sí reconozco que son muy cojoneros si aparecen en el número que suelen salir. Hay tantos que te volverías histérico intentando matarlos.
En conclusión es una película que empieza muy bien pero que según fui avanzando perdí el interés por ella y la verdad es que miedo muy poco. Y sobre todo la falta de explicación en la mayoría de las cosas.

En fin que se le va hacer…

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