25 abr. 2009

Dragon Ball Evolution - ¿cómo se evoluciona hasta la primigenia?




Si es que esto no es evolucionar, no se pueden pisotear las esperanzas de los fans hasta este punto. Lo que pasa es que deben de ser tan vagos como para pasar de la obra original y hacer "esto". Pero vayamos al tema.


La pelicula en si no es demasiado fiel al manganime del gran dios Akira Toriyama. Vemos a un Son Goku adolescente tontolabas que va al instituto en que que sufre de bulling, se atusa el pelo, ligotea con Chichi que no se parece en nada a la utentica, entrena dos segundos con el maestro Mutenroshi y utiliza los Kamehameha para encender y apagar velas, calentar el pollo y yo que se más... vamos, que va a su bola. Es una interpretación libre de la obra original, y de hecho aunque parezca raro funciona bastante bien durante la primera hora. Los combates no están mal, y aunque los personajes no se parecen en nada a los originales, el ritmo de la película es bueno, y está bien si te olvidas de que su título es "Dragon Ball".


Pero los ultimos 20 minutos son un infierno. Diox, Piccolo no se si es que actua mal, el doblaje no funciona o es que su cara es un "post-it", pero no resulta nada convincente. Es como si quisiese ser fiel al manga en esos ultimos 20 minutillos, y ahí es donde se va todo a la porra. La conversión de Goku en Ohzaru (mono gigante) es de risa. No da miedo, da pena, dan ganas de echarle unas monedillas o un platano a ver si crece. Eso no es un guerrero definitivo, es una definitiva piltrafilla. Además te explican en 30 segundos el origen de Goku y cómo llegó a la Tierra. Y no hablemos de la invocación de Shenron, el grandioso y kilométrico dragón que aquí parece una lagartijilla de ná, y el micro combate contra Piccolo en el que éste dura dos segundos a pesar de que Goku solo ha entrenado un día encendiendo velas con su "poderoso" powerful kamehameha.


Un auténtico "bluf" de película.