9 abr. 2009

STREET FIGHTER: LA LEYENDA. La leyenda está muerta, enterrada y encima le han echado cal viva...




La madre que me parió, creo que no recuerdo una peli tan mala desde Spirit. Acaso la industria del cine se ha propuesto a romper el sueño de cientos de chavales para poder sacar más dinero...

Pero empecemos desde el principio. Street Fighter, es una mierda de tan alto calibre que se puede considerar su predecesora como una autentica obra de arte. Tambien era mala, pero al menos te reias y era muy entretenida. Y es que no es la primera vez que me la dan con queso viendo una peli basada en un videojuego. Sin ir mas lejos Max Payne fue un aborto, un insulto para la mente human y para los seguidores de la saga (que por cierto Remedy ha publicado que Max Payne 3 saldra en nuestras maquinas estas navidades).


Para empezar la película no se toma en serio a ella misma, o quizas ese es el problema. Que la pelicula quiere ser realista y cuando empiezas a ver poderes e historias raras tienes una sensacion de post-it muy grande.

Chun Li es una dulce chinita que vive feliz con sus padres, segun va creciendo se va desachinando poco a poco hasta que se convierte en Kirsten Kreuk. Y entonces piensas que Clark Kent aparecera para salvar la situacion y... a no espera, que esto es Street Figther.
Pues nada aparece Barlog le da cuatro collejas al padre, aparece un sensacional Bison (rubio,de ojos azules y con traje gris) y se lo llevan a casa.


Chun Li indignada por que le secuestren al padre (yo estaria más bien indignado si naciera chino y me volviera occidental... en fin...) lo buscura desesperada mente enocontrando a Liu Kang, que estaba haciendo un descanso del Mortal Kombat. Para que este sea su maestro.


Ostias aquí, ostias allá, más personajes del juego que se parecen como un huevo a una castaña. Y la pelicula llega a su fin, mi alma se la había llevado Shang Shung hace ya rato. POr fin podia descansar en paz.


Lo mejor: Las peleas, resultan resultonas aunque hay algunas muy cantosas.
Lo peor: Basicamente todo, tengo miedo de que hagan otra.